“No me sigan a mí, sigan al niño.” María Montessori

Os conté mi experiencia en la escuela tradicional aquí, mi experiencia con la pedagogía Waldorf aquí y hoy vengo con la tercera parte de la historia que muchos estabais esperando, mi historia con Montessori.

Durante la formación de Waldorf realicé un curso de iniciación a Montessori de un fin de semana. La realidad es que me cautivó, me parecía el método perfecto y quizá lo fuera para su época, su contexto y sus necesidades pero creo que cojea por muchos lados y os voy a contar por qué.

En su momento no me di cuenta, al lado de la escuela tradicional y de Waldorf, realmente era lo mejor que había escuchado, quise formarme más y realicé el curso de Asistente y al año siguiente me matriculé en el curso de Guía de Casa de Niños 3-6 años. A lo largo de esta formación ha sido cuando he descubierto que Montessori no es perfecto, (nada lo es en realidad), que existen otras cosas más respetuosas, que responden mejor a las necesidades de los niños y que estoy segura de que si María Montessori levantara la cabeza le encantarían. Pero esa es otra historia que os contaré otro día.

El gran problema de Montessori es lo que se ha hecho con su método. Ella era una genia y hay que reconocerlo. Recomiendo a todo profe de infantil que lea sus libros, deberían ser obligatorios en la carrera, son geniales y de fácil lectura. Fue una adelantada, una visionaria que se dedicó a observar, observar y observar a los niños para ir adaptando el método a ellos, a lo que creía que necesitaban. Su método para enseñar matemáticas y a leer y a escribir son realmente buenos entre muchas otras cosas de las que os hablaré en otro post.

Ella era científica y hizo del aula un laboratorio. Se caracterizó por ir cambiando continuamente el método, perfeccionándolo, viendo que cosas no funcionaban para hacer otras. Todo lo contrario de lo que se hace ahora con Montessori. Antes de fallecer dijo que no quería que siguieran a rajatabla su método sino que siguieran evolucionanado. Pero no fue así. Desde las escuelas de formación el método sigue exactamente igual que hace cien años, con lo bueno y con lo malo. Y esto creo que ha sido el gran error que se ha cometido.

Gracias a haber querido ser fieles al método cien por cien se han quedado anclados en aspectos que ahora se sabe que no son los mejores. Voy a contaros cuales son las cosas de Montessori que para mí deberían revisarse.

Montessori hablaba de tiempo de trabajo de tres horas, en ese tiempo los niños deben estar en clase utilizando el material. Es el tiempo que ellá comprobó que duraba la concentración, con un momento de fatiga en el que luego volvían a concentrarse. En muchas escuelas que siguen el método el espacio exterior no está abierto siempre, no tienen opción durante ese tiempo a moverse libremente, saltar, correr, gritar. Los niños necesitan eso, algunos más y otros menos, pero deberían tener siempre la oportunidad de salir al exterior cuando lo deseen. No todos los niños tienen las mismas necesidades de movimiento y no es lo mismo un niño de tres que uno de seis.

Otro aspecto a valorar es el de las presentaciones. Montessori hace muchísimo hincapié en como han de ser de precisos y lentos los movimientos durante la presentación de un material. Soy partidaria de que los niños exploren el material sin presentaciones. Creo que es más enriquecedor para ellos descubrir por ellos mismos. Con esto no quiero decir que no pueda explicarse nada o que no haya ciertos materiales que requieran ayuda sino que no creo que los niños necesiten esas presentacionas tan sumamente largas y exactas que restan naturalidad y una comunicación real y fluída.

En relación a esto, tampoco me gusta esa poca conversación con los niños en las aulas Montessori, en las que las guías apenas hablan con los niños y todo es demasiado estructurado y frío. Puede llegar a convertirse el aula en un espacio artficial donde no hay espontaneidad ni creatividad.

Respecto a la gestión del aula, se está utilizando en muchos espacios Montessori la Disciplina Positiva, de la que ya os hablé aquí y os conté por qué no me convence. Tampoco me gusta como acompañan los conflictos en el aula, el tema del “no se pega” por ejemplo.

Otro tema que siempre genera conflicto es el de la fantasía. Hablaré más en profundidad sobre esto en otro post. Pero igual que sí que creo que los peques de cero a tres necesitan más realidad, no creo que los niños de 3-6 no puedan disfrutar de ello.

Por último mencionar el tema del juego simbólico. Montessori decía que el niño no necesitaba “jugar a” sino hacer de verdad. No jugar a que cocinaba sino cocinar, no jugar a que limpiaba sino limpiar. Hoy sabemos que el juego simbólico es importantísimo en los niños por lo que no comparto la idea de no tener juguetes en el aula mas allá del material Montessori, creo que esto les limita. Tampoco me gusta que no les dejen utilizar el material Montessori para otro fin que no sea para el que se pensó.

En definitiva no me gusta la rigidez que tiene el método en ciertos aspectos y como se gestionan algunas cosas en el aula. También soy consciente de que no todas las guías trabajan igual y que no en todos los coles Montessori se sigue todo de la misma forma. De todas formas Montessori tiene muchísimas cosas buenas y creo que pueden ser muy útiles para cualquier aula de infantil. Pero eso da para mucho y os lo cuento otro día.

8 Comments

  1. Me ha encantado tu post. Hace unos meses buscaba críticas al método y fue realmente encontrar alguna…
    yo también coincido en algunos aspectos como el uso del material solo de una determinada manera o el no uso del juego simbólico…pero no había profundizado y no me he formado. Desconozco cómo se desarrolla en realidad una clase en cuanto a interacción adulto-niño…
    Un saludo

    1. Hola María, perdona que aún me estoy familiarizando con esto y no había leído tu mensaje. La verdad es que hay de temas que es difícil encontrar críticas pero me parecen super necesarias para mejorar y evolucionar. Gracias por comentar. Un saludo.

  2. Hola!
    Las generalizaciones siempre son malas, creo.
    Te invito a que nos conozcas en Montessori Niños del Cuchuma en Tecate BC México.
    Quedo a tus órdenes.

  3. Hola, soy Miren del blog laclasedemiren, lo cierto es que te había dejado un comentario pero parece que no lo hice bien jejje. Bueno lo repito, me encanta el artículo. Llevo varios años formándome para intentar darle una inspiración a mi aula de la pública y la verdad es que coincido totalmente con tu opinión. SI hubiera tenido que escribir las cosas que no me convencen hubieran sido las mismas. Un saludo

    1. Hola Miren, perdona que no te contesté antes, acabo de ver el mensaje. Gracias por tu comentario. Somos muchos los que cuestionamos el método, de todas formas creo que también se le puede sacar muchas cosas buenas. Me estoy terminando el libro de Las leyes Naturales del niño. Sobre como llevar Montessori a la pública de una forma no tan rígida. Tiene cosas que no me gustan del todo pero creo que te puede gustar. Me pasaré a ver tu blog;-) Un saludo!

  4. Mis hijos son educados e el hogar pero toman una clase en la que yo he estado presente con el método Montessori, y desde el principio no me ha gustado qué hay muchos materiales que si no los han visto en la presentación les digan que no lo pueden usar porque no lo han visto, para mí es coartarles la iniciativa, el deseo de explorar, es algo que en la educación en casa valoramos mucho, claro, el defecto que mencionó viene más de ser un grupo tipo escuela, pues en casa no es así.

    1. Hola Laura, perdona no leí tu mensaje. Es cierto que no es lo mismo una escuela que en casa pero aun así creo que las escuelas que utilizan el método deberían actualizarse y evolucionar. Como dices muchas veces se coarta su libertad y creatividad. Gracias por comentar. Un saludo!

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