Hoy se ha convocado una huelga de educadores infantiles por un convenio justo. Las condiciones laborales de una educadora infantil son indignantes. Los sueldos no llegan a los 900 euros, las ratios son altísimas para dar una correcta atención a los más pequeños y para estar bien física y emocionalmente y la mayoría trabajan gratis muchas horas extra cada día.

Voy a aprovechar la ocasión para contaros mi experiencia trabajando de maestra de infantil en una escuela privada. Ya os conté en este post algunas cosas que me hicieron dejar la escuela infantil tradicional pero hoy quiero contaros algunas más sobre las condiciones en las que trabajaba.

Como sabéis los que me leéis desde hace tiempo no estoy a favor de que pongan escuelas gratuitas desde los cuatro meses, porque creo que ese dinero debería ir a las bajas de maternidad. También sabéis que creo que los niños pequeños donde mejor están es en casa y no en instituciones y que por eso mi hija no va a la escuela. Pero eso no tiene nada que ver con la realidad que existe, de que hay familias que no tienen otra opción y de que las educadoras se dejan la piel cada día para que sus niños estén bien a pesar de tener unas condiciones laborales deprimentes.

Las ratios de España en la etapa 0-3 son inhumanas. Cualquier persona que ha estado con un bebé sabe lo duro que es y la demanda que exige cuidarlo. ¿Os imagináis con 8? Efectivamente están desatendidos. Sobre todo emocionalmente. Porque es imposible atender las demandas de ocho bebés una sola persona.

Yo tenía 29 niños de 4 años. Y no, tampoco podía atenderlos emocionalmente a todos. Ni prevenir conflictos, ni dar a cada uno lo que necesitaba. Al estrés que esto supone se sumaban los padres que (entiendo su posición) venían después enfadados porque a su hijo le habían mordido o es que se había caído en el patio y no lo habías visto.

Como el sistema está como está, se sumaba también el papeleo que te exigen tener al día y como a los niños hay que dirigirlos en su aprendizaje todo el tiempo, también programar actividades, propuestas y un montón de cosas que si cambiáramos la mirada y les dejáramos jugar libremente nos ahorraríamos y podríamos así centrarnos más en ellos.

Pero es que lo peor de todo lo anterior es que en la gran mayoría de escuelas, todo esto se hace fuera del horario de trabajo. Y gratis claro. Yo hacía: tutorías con los padres, reuniones de ciclo, de etapa, de nivel, cursos de formación, papeleo, preparación de material, decoraciones (que ni siquiera nos dejaban guardar de un año para otro, nos hacían tirarlas), preparación de fiestas, notas… en mis tardes. Había semanas que todas las tardes terminaba a las 8 y a veces incluso hacía cosas en el descanso de la comida.

Cuando la escuela lo necesitaba era obligatorio hacer horas extras por la mañana o por la tarde. Y más de un sábado y de dos también tenías que ir a pasar el día gratis en alguna actividad.

Esta es la realidad que se vive en muchas escuelas infantiles. Muchas contratando maestras de infantil pero pagándolas como educadoras, por debajo de su nivel profesioal. (Siendo una verguenza hacerlo y pagar a las educadoras lo que se les paga).

Yo en definitiva tuve suerte. Me escribe mucha gente contándome sus experiencias de estrés, ansiedad… muchas acaban abandonando su vocación por esta razón pero muchas aunque quieren no pueden. Por todo esto hoy quería dar todo mi apoyo a la HUELGA DE EDUCADORES INFANTILES.

¡YA TENEMOS ESPACIO PARA EL PRÓXIMO TALLER EN VALENCIA! SERÁ EN LA ESCUELA INFANTIL MI KITA. EL 22 DE JUNIO DE 10:30 A 13:30 HABLARÉ DE EDUCAR SIN PREMIOS Y CASTIGOS, DE NORMAS, LÍMITES Y LIBERTAD. PARA APUNTAROS PODÉIS PONEROS EN CONTACTO CONMIGO POR FACEBOOK, INSTAGRAM O POR MAIL.

Y si no queréis perderos ningún post, podéis suscribiros al blog para que os lleguen al correo. Podeís hacerlo aquí abajo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *