“Cuando muy niños, no necesitamos cuentos de hadas, sino simplemente cuentos,. La vida es de por sí bastante interesante.” Catherine Lecuyer

Hoy vengo con un tema polémico y que a muchos de vosotros incluso os sorprenderá porque ni se os había pasado por la cabeza.

Cuando entré en el mundo de Montessori y de la crianza respetuosa, una de las cosas que me llamó la atención era que muchas familias que seguían estos modelos no mentían a sus hijos con el cuento de los Reyes Magos. De primeras me sorprendió, pero enseguida y cuando entendí las razones lo vi claro también. Con el tiempo fui creando mi propia idea sobre el tema y no pretendo que nadie piense como yo, ni que tengáis que verlo ni hacerlo a mi manera. Esto es una cuestión personal y de cada familia. Sus valores, sus creencias y también sus experiencias personales harán que cada uno tenga una visión diferente, esto solo es una invitación a la reflexión.

La frase que más escucho cuando digo que no voy a mentir a mi hija con la historia de los Reyes Magos es que le voy a robar la magia y la ilusión de la Navidad. Esto me lo dicen personas adultas que por lo que veo en sus caras siguen sintiendo esa magia y esa ilusión, igual que la siento yo. Creo que es un error creer que que entren unas personas que no conozco en mi casa por la noche mientras duermo y me traigan regalos es lo que hace mágica la Navidad, porque no es eso. Es todo lo demás, la familia, el ambiente, los regalos, la comida, la música, las luces y sin la mentira de los reyes todo lo demás sigue ahí y es por eso que yo sigo despertándome cada seis de enero con la misma ilusión.

Decirle a los niños que los regalos los traen unos seres mágicos es una mentira, nos pongamos cómo nos pongamos. Diréis que es por una buena razón, pero eso lo estamos decidiendo nosotros. ¿Creemos que le hace bien a un niño creer en seres fantásticos? ¿No es acaso un abuso de su inocencia? Como si les dijéramos que existen dragones, hadas, gnomos… Yo, personalmente, no me siento cómoda con eso. Siento que le estoy engañando. A mí no me gustó cuando me entere, me sentí decepcionada y lloré. Pero esa es mi historia y cada uno tendrá la suya. Además creo que es una mentira demasiado larga. No es lo mismo decirle a un niño que vamos a ir a un sitio y luego vamos a otro para darle una sorpresa por ejemplo, que esto que juega con su imaginación, su inocencia y su confianza en nosotros.

Por otro lado están los miedos. Como digo muchas veces los miedos de los niños se los generamos nosotros y luego nos molesta que sean miedosos y no les dejamos que se metan en nuestra cama. Les dejamos ver cosas no apropiadas, les contamos cuentos de brujas y monstruos y les decimos que tres señores o un hombre grande con barba van a entrar en su casa mientras duermen. Da miedo. Y muchos niños lo pasan mal y les cuesta dormir. ¿Dónde quedaría aquí la ilusión? 

Pero entonces, ¿estoy en contra de la celebración de los Reyes Magos? Para nada. Soy consciente de que vivimos en un mundo que se llena de Papás Noeles y arbolitos por todas partes en Navidad y eso me gusta, es tradición, es cultura y es ilusión. Pero no creo que haga falta mentir. Por ejemplo los niños celebran Halloween sabiendo que es todo mentira y creo que lo disfrutan bastante. Yo con 30 años sigo diciendo que vienen los Reyes, qué te has pedido para Reyes, qué te han traído los Reyes.. Pienso que con los niños se puede hacer igual. Se puede explicar a los niños la historia, contarles por qué decimos que vienen los reyes sin mentirles. Podemos también no decirles nada y cuando ellos pregunten decirles la verdad. Decirles que existen en el mundo de la magia y dejarles que crean en lo que quieran. Conozco casos de padres que diciéndoles la verdad su hijo les ha dicho: Papá, mamá, no me engañéis, sé que no sois vosotros, son los Reyes. Pues estupendo, si el niño quiere creer genial, podemos decirle yo no creo en eso pero tú puedes creer, o decirles cuando nos pregunten: ¿Tú que crees? También hablarles de respetar que en cada casa pueden creer una cosa. Hay mil maneras de no mentirles y os aseguro que ni la magia ni la ilusión se pierden por ello. En serio ¿creéis que un niño abrirá un regalo menos ilusionado si viene de su abuelo, de su tia o de sus padres que de unos seres extraños? Yo no lo creo. Pero ya os digo, es mi opinión.

Pero si hay algo relacionado con los Reyes que realmente no me gusta nada es el tema del chantaje. Todos los años escucho mil veces eso de: Si no haces esto los Reyes no te traerán nada. Es horrible, manipulador, y mentira también. Usar la supuesta magia de la Navidad para conseguir que los niños hagan lo que queremos que hagan está muy feo. Frases como: Los Reyes te están viendo y te traerán carbón dan miedo, les hacen sentir mal y empeoran nuestra relación con ellos. Es una amenaza que además no vamos a cumplir y además, no te quites autoridad, si tu hijo está haciendo algo que no te gusta, hazte cargo y deja a los Reyes en paz que suficiente trabajo tienen ya los pobres.

FELIZ REYES

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